La obtención de este certificado otorga el derecho a utilizar la etiqueta de eficiencia energética que debe ser incluida en toda la oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble. A cada edificio se le asigna una clase energética, que se plasma en la etiqueta, de acuerdo con una escala de siete letras y siete colores que van desde el inmueble más eficiente (clase A, en color verde) al menos eficiente (clase G, en color rojo). La valoración de esta escala se hará en función del dióxido de carbono emitido por el consumo de energía de las instalaciones de calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria e iluminación del edificio.
Los edificios clasificados con la letra A reducen las emisiones de CO2 en más de un 60%
Un inmueble que tenga una clase de eficiencia energética A, la más elevada, reducirá sus emisiones de CO2 en más del 60% si se le compara con la que tendría un edificio que cumpliera con los mínimos exigidos en el Código Técnico de Edificación. Una construcción de clase B reducirá sus emisiones de dióxido de carbono entre el 35% y el 60%.
Para permitir un mejor reconocimiento por parte de los consumidores, la etiqueta deberá elaborarse conforme a un formato normalizado e incluirá, como mínimo, la siguiente información:
-
La zona climática en la que se ubique el edificio, ya que este es uno de los factores que más influye en el consumo de energía. No necesita la misma calefacción, por ejemplo, una edificación situada en Canarias que una construida en Castilla y León. Incluirá también la localidad y el uso al que se destina.
-
Hará referencia al consumo anual de energía primaria estimado del edificio (en kWh/año) y a las emisiones de dióxido de carbono (kgCO2/año), así como a los ratios por metro cuadrado de superficie.
-
Cuando se utilice la opción general se incluirá un texto en el que se especificará el programa informático utilizado advirtiendo de que “l consumo de energía y sus emisiones de dióxido de carbono es el obtenido -por el programa informático que corresponda- para unas condiciones normales de funcionamiento y ocupación del edificio. “El consumo real de energía y las emisiones de dióxido de carbono dependerán del comportamiento del edificio y de las condiciones climáticas entre otros factores”. Esta indicación es necesaria porque no hay unos límites de consumo energético impuestos a los inquilinos del edificio, con lo cual no se pueden predecir al 100% sus hábitos de comportamiento y ahorro de energía. Este texto también se incluirá en el caso de haber elegido la opción simplificada.
-
La etiqueta debe indicar si se refiere a la calificación de eficiencia energética del proyecto o del edificio terminado.
-
Por último, debe señalar la fecha de validez con el rótulo: “Válida hasta …”.
Índice de eficiencia energética en España
La tercera edición del Índice de Eficiencia Energética en el Hogar, hecho público el 12 de diciembre de 2007, indica que las viviendas españolas podrían dejar de emitir 6,7 millones de toneladas de dióxido de carbono si hicieran un uso eficiente de la energía, cantidad equivalente a la que absorben 67 millones de árboles. Esto supondría cumplir un 10% del compromiso adquirido por España en el Protocolo de Kyoto. El estudio refleja que un consumo energético más eficiente en los hogares españoles permitiría ahorrar un 9,28% de la energía que se utiliza, lo que se traduciría en 1.646 millones de euros al año. Además, este potencial ahorro, equivalente a 19.611 GWh, permitiría iluminar todos los hogares españoles durante un año.
El estudio publicado este mes refleja una ligera evolución en el sector doméstico que, poco a poco, tiende a ser más eficiente. Los consumidores aumentan su eficiencia energética en cuanto a control, cultura y equipamiento respecto al índice anterior. No obstante, el informe refleja que el mantenimiento de los hogares no es tan eficiente. Los consumidores están concienciados, pero no suficientemente comprometidos. Un 82% de las personas que participaron en el Índice de Eficiencia Energética en el Hogar 2007 dicen estar “muy o bastante preocupados” por cuestiones sobre el cambio climático y el desarrollo sostenible. El estudio asegura que “la eficiencia energética es la herramienta más directa para luchar de forma inmediata contra el calentamiento global”.



Publicado en
Tags: